Zuckerberg recibe un curso rápido de simpatía, ¿gustará al Congreso?

 

Este próximo martes Zuckerberg tendrá que sentarse frente al Congreso de los Estados Unidos y responder a las preguntas sobre la responsabilidad de Facebook en el caso de Cambridge Analytica. Va a ser el evento de la semana y una dura prueba para Zuckerberg, que no tiende a caer demasiado bien en directo.

Kevin Roose, Cecilia Kang y Sheera Frenkel escriben en el New York Times sobre los preparativos:

En preparación para el testimonio, su primera aparición ante el Congreso, Facebook ha pasado las últimas semanas tratando de transformar su imagen pública de gigante desafiante y secreto a la de un contrito parangón de la apertura, anunciando nuevas medidas de privacidad y contra el abuso y despachando ejecutivos de la compañía a numerosas entrevistas.

También ha contratado a un equipo de expertos, incluido un ex-asistente especial del presidente George W. Bush, para poner al Sr. Zuckerberg, de 33 años y un programador cerebral que no se siente cómodo hablando en público, en un curso acelerado de humildad y encanto. El plan es que cuando se siente ante los comités del Senado y el Poder Judicial el martes, el Sr. Zuckerberg tendrá cambios concretos de la plataforma de los que hablar, y que no habrá preguntas que no pueda resolver.