Huawei pierde el acceso a Google Play y las apps oficiales de Google

 
Foto de Kamil Kot / Unsplash

Cuando la semana pasada EE.UU. incluyó a Huawei por orden ejecutiva en la lista de empresas con las que las compañías estadounidenses no pueden hacer negocios pensé en muchos de los fabricantes de componentes que complicarían el desarrollo de futuros teléfonos, como Corning (Gorilla Glass) o Qualcomm, o PCs (Intel).

No se me ocurrió pensar -y creo que no soy el único que ha pecado de falta de visión- que la orden también implicaba cortar lazos para las empresas proveedoras de software. Y eso incluye, como no, a Google.

Reuters ha avanzado hoy que Google se ha visto obligada a cortar la distribución de todos los elementos propietarios de Android a Huawei. La compañía no podrá usar la tienda Google Play o las apps propias de Google (Google Maps, Gmail, etc...) bajo estas nuevas restricciones. que Google se ha visto obligada a cortar la distribución de todos los elementos propietarios de Android a Huawei. La compañía no podrá usar la tienda Google Play o las apps propias de Google (Google Maps, Gmail, etc...) bajo estas nuevas restricciones.

Google ha anunciado que está tratando de evaluar cuáles son las consecuencias pero Huawei sólo podrá usar de ahora en adelante la versión AOSP (de código abierto) de Android. Esto quiere decir que sus teléfonos no recibirán tampoco actualizaciones a nuevas versiones del sistema operativo.

En principio estas normas sólo afectan a nuevos teléfonos pero tal y como explica Google, es pronto para saber el alcance de la normativa o si existe una forma de paliar las consecuencias. Huawei y Google, en teoría, pueden solicitar un permiso al gobierno de EE.UU. que permita mantener una relación comercial, pero es poco probable que Trump esté dispuesto a concederla.

Sin acceso al Android convencional o las apps de Google, y limitada a la versión de código abierto, la posición de Huawei en el mercado de la telefonía se debilita de forma notable. Sobre todo si tiene que buscar también procesadores que no sean Qualcomm.

También es una mala situación para Google, que pierde al segundo mayor fabricante de telefonía móvil y gana un nuevo rival, porque Huawei apostará por un sistema operativo basado en Android AOSP pero con tiendas y aplicaciones propias que construirá, comprará o licenciará de terceros.

Es posible que si se produce un futuro acuerdo comercial entre China y EE.UU. la tensión se relaje y Huawei pueda volver a ofrecer teléfonos Android con la versión más completa de aplicaciones y servicios pero, de momento, todo está en el aire.